La comunicación entre maestro y alumno no se limita a dar y recibir información, va mucho más allá: se trata de dialogar, escuchar con atención, dar retroalimentación y, sobre todo, construir juntos el conocimiento.
El docente tiene la tarea de acompañar y guiar, creando un espacio de confianza donde los estudiantes se sientan motivados a participar y a pensar de manera crítica. A su vez, el estudiante deja de ser un receptor pasivo y se convierte en un protagonista activo, capaz de preguntar, compartir ideas y aprender en conjunto con sus compañeros.
También es importante usar un lenguaje claro y cercano, ofrecer retroalimentación en el momento oportuno y mantener un ambiente de respeto, empatía e inclusión. Para lograrlo, se pueden aplicar estrategias como el uso de recursos didácticos diversos, la apertura de canales de comunicación que estén disponibles para todos y una evaluación continua que sea personalizada y que ayude a mejorar paso a paso.
En esta entrega se comparte información sobre cómo la comunicación educativa se convierte en un puente esencial que une al docente y al estudiante.
Presentación elaborada por: Kenia Banegas
Expositores: Isis Aguilar, Andrea Andino, Levis Alvarado, Henry Amador
